El hecho ocurrió este lunes por la noche en el local ubicado en la ochava de Diagonal 74 y calle 115 y quedó registrado por cámaras de seguridad.
La situación comenzó cuando un joven encapuchado ingresó al kiosco y simuló ser un cliente. Tras unos segundos, se acercó al mostrador para exigirle la plata al dueño.
La víctima accionó con rapidez una alarma y se escondió detrás del mostrador, que estaba protegido con vidrios y puertas blindadas.
Ante esta situación, un segundo ladrón ingresó al local y entre ambos intentaron romper el vidrio. Luego de varios intentos fallidos, decidieron robar algunos productos y escapar.














