El gobierno municipal salió con los tapones de punta contra las prestadoras del servicio de colectivos, luego de que estas decidieran recortar frecuencias y guardias de manera imprevista. Desde la comuna tildaron la medida como “unilateral y salvaje”, denunciando que las empresas están usando a los trabajadores y a los usuarios como “rehenes” en medio de una puja presupuestaria.
Los puntos centrales de la tensión:
- Recorte de servicios: Las empresas alegan que la falta de actualización de subsidios y el aumento de costos hacen imposible mantener la frecuencia habitual. Ante esto, iniciaron una reducción de recorridos sin previo aviso.
- La postura oficial: El Municipio sostiene que no hay justificación para afectar un servicio esencial y que se aplicarán todas las sanciones y multas correspondientes por incumplimiento de contrato.
- Impacto laboral: Además de las quejas de los usuarios por las demoras, existe una fuerte preocupación por la estabilidad de los choferes y el cumplimiento de sus salarios, en un clima de alta incertidumbre.
Contexto: La situación se da en un marco de crisis del transporte en varias localidades del interior, donde la quita de fondos nacionales y la inflación obligan a redefinir el esquema de boletos y frecuencias, aunque en este caso la respuesta empresarial fue vista como una medida de presión directa sobre la gestión local.choose

















