La investigación por el femicidio de la adolescente de 14 años sumó una prueba clave que complica la situación de Claudio Barrelier. Se trata de una comunicación telefónica realizada por Melisa, la mamá de la víctima, durante la madrugada del domingo en que comenzó la búsqueda.
El registro telefónico detalla que la mujer llamó a Barrelier a las 3 de la mañana, pocas horas después de perder el rastro de su hija. En ese momento, la desesperación ya se había apoderado de la familia, dado que Agostina no había regresado a su hogar tras salir supuestamente hacia la rotisería de su abuelo.
Este nuevo elemento reactiva las sospechas sobre las respuestas evasivas que el imputado dio desde un principio. El cruce de llamadas y la geolocalización de las antenas desarman la coartada de Barrelier, quien en sus primeras declaraciones intentó desvincularse del hecho asegurando que solo la había ayudado con el pago de un remis antes de que la menor subiera a otro vehículo.


















