El transporte público interurbano en la costa atlántica vuelve a encender las alarmas de los usuarios. En sintonía con las recientes actualizaciones en las tarifas de los colectivos urbanos de Mar del Plata —donde el boleto plano acaba de alcanzar los $1.922 mediante decreto municipal—, la Línea 221, operada por la empresa Costa Azul, readecuó su cuadro tarifario para los trayectos que unen las localidades de Mar Chiquita con la ciudad cabecera del partido de General Pueyrredon.
Este corredor, vital para miles de trabajadores, estudiantes y residentes que se desplazan diariamente por la Ruta Interbalnearia 11, experimentó un fuerte ajuste autorizado por el Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires, impactando de forma directa en los presupuestos familiares.
El nuevo esquema de tarifas por tramos
A diferencia de las líneas urbanas, la Línea 221 se rige por un sistema fraccionado según las distancias recorridas. De acuerdo con los últimos reportes y notificaciones del servicio, las tarifas básicas y los tramos clave quedaron configurados de la siguiente manera:
Desde el Centro de Mar del Plata
- Centro – Santa Clara del Mar: $1.800
- Centro – Mar de Cobo: $2.900
- Centro – Mar Chiquita: $3.600
Desde Playa Serena (Zona Sur de Mar del Plata)
- Playa Serena – Santa Clara del Mar: $3.400
- Playa Serena – Mar de Cobo: $4.500
- Playa Serena – Mar Chiquita: $5.000
Trayectos entre localidades de Mar Chiquita
- Santa Clara del Mar – Mar de Cobo: $1.100
- Santa Clara del Mar – Mar Chiquita: $1.600
El dato: Para un trabajador que viaja de lunes a viernes desde el centro de Mar del Plata hasta Mar Chiquita, el costo mensual de traslado individual supera holgadamente los $150.000, un número crítico en el contexto económico actual.
Malestar y reclamos persistentes de los usuarios
El incremento no solo reavivó las quejas por el costo del pasaje, sino también por las condiciones del servicio. Al ser la Línea 221 el único transporte público que recorre de punta a punta la costa de Mar Chiquita para conectarla con Mar del Plata, los pasajeros denuncian una situación de “cautividad” ante la empresa prestataria.
Entre los principales reclamos que los vecinos canalizan a través de las Oficinas de Defensa al Consumidor locales se destacan:
- Falta de sistema SUBE: A diferencia del sistema urbano nacional, los servicios de Costa Azul exigen en varios de sus recorridos modalidades de pago en efectivo o tarjetas propias, lo que impide a los usuarios acceder a los descuentos por Tarifa Social Federal o el boleto estudiantil integrado.
- Frecuencias insuficientes: Los usuarios reportan largas esperas en las paradas de la ruta, sobre todo en horarios pico de ingreso laboral o escolar, viajando frecuentemente con unidades al límite de su capacidad.
El panorama del transporte en la región sigue siendo complejo. Mientras los costos de mantenimiento y combustibles presionan las estructuras de las empresas de transporte, el bolsillo de los usuarios de la Costa vuelve a ser el amortiguador de una crisis que parece no dar tregua.



















