Cada 19 de mes, numerosas iglesias y parroquias reciben a cientos de personas que se acercan para agradecer, encender una vela o pedir la intercesión de San Expedito, reconocido popularmente como el santo de las causas urgentes y difíciles.
Aunque su festividad central se celebra el 19 de abril, la devoción se repite mensualmente. Por eso, este 19 de septiembre vuelve a convertirse en una jornada especial para quienes encuentran en su figura una fuente de esperanza frente a problemas económicos, laborales, familiares o de salud.
San Expedito habría sido un militar romano convertido al cristianismo durante el siglo IV. La tradición cuenta que, cuando decidió cambiar su vida, se le apareció un cuervo que repetía la palabra latina cras, que significa “mañana”, intentando que postergara su conversión. Él respondió hodie, es decir, “hoy”.
Esa historia explica por qué suele representárselo sosteniendo una cruz con la palabra hodie y pisando un cuervo que lleva la inscripción cras. Su imagen transmite un mensaje concreto: no dejar para mañana las decisiones importantes y actuar en el presente.
La identificación con las necesidades urgentes convirtió a San Expedito en uno de los santos más venerados. Muchos fieles recurren a él cuando atraviesan situaciones que requieren una respuesta rápida o cuando sienten que ya agotaron todas las alternativas.
Más allá de los pedidos, la fecha también funciona como un momento de agradecimiento. Algunos devotos llevan flores, velas rojas o estampitas, mientras otros regresan para cumplir promesas luego de considerar que recibieron su ayuda.
Este 19 de septiembre, como ocurre cada mes, la fe vuelve a reunir a quienes buscan alivio, fortaleza y una respuesta ante las dificultades. Para sus seguidores, San Expedito representa la esperanza de que, incluso en los momentos más complejos, todavía existe un camino posible.
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