La preparación lleva pocos ingredientes y suma un paso final para conservar la humedad. Se puede hacer con harina de avena, frutos secos o una premezcla sin gluten.
El budín de naranja es una opción sencilla para acompañar el desayuno o la merienda. Esta versión se prepara en licuadora y no lleva harina de trigo: la receta propone usar harina de avena, de frutos secos o una premezcla sin gluten.
Para hacerlo se necesitan dos naranjas, tres huevos, 100 mililitros de aceite, dos tazas de harina de avena —o la alternativa elegida—, dos cucharaditas de polvo de hornear y una cucharadita de esencia de vainilla. Para endulzar, se puede usar tres cucharadas de stevia u otro endulzante, o una taza de miel.
Primero, hay que lavar bien las naranjas. Se cortan en trozos y se les retiran las semillas y la parte blanca más gruesa de la cáscara, que puede aportar amargor. Después se licúan junto con los huevos, el aceite, el endulzante y la vainilla.
A la mezcla se le agrega el polvo de hornear y una taza de harina. Una vez integrada, se suma la segunda taza y se vuelve a licuar. La preparación se vierte en una budinera aceitada o cubierta con papel manteca y se cocina en horno precalentado a 180 grados durante unos 45 minutos. Para comprobar el punto, se puede pinchar el centro con un palillo: debe salir seco.
Al sacarlo del horno, se recomienda hacer pequeños agujeros en la superficie y agregar el jugo de una naranja para darle más humedad. Luego, se deja enfriar antes de desmoldar.




















