Una preparación sencilla permite aprovechar el arroz que quedó de otra comida y transformarlo en una pizza casera. La propuesta del cocinero Andrés Simón no necesita harina de trigo y también puede adaptarse para personas celíacas.
El arroz es uno de los alimentos más habituales en las cocinas argentinas, pero calcular la cantidad justa no siempre resulta fácil. Muchas veces termina sobrando y queda guardado en la heladera sin un destino definido. Sin embargo, existe una manera de reutilizarlo y preparar una comida completamente diferente.
El cocinero y creador de contenido gastronómico Andrés Simón, conocido en redes sociales por su cuenta Las Recetas de Simón, compartió una alternativa que permite transformar el arroz cocido en una base de pizza dorada y crocante, sin necesidad de utilizar harina ni levadura.
La receta combina ingredientes económicos y fáciles de conseguir. Además, ofrece una alternativa para quienes buscan reducir el desperdicio de alimentos o necesitan evitar el gluten.
Qué ingredientes se necesitan para preparar la pizza de arroz
Para elaborar la masa se necesitan:
- 2 tazas de arroz cocido, aproximadamente 400 gramos.
- 3 o 4 huevos.
- 50 mililitros de agua.
- 50 gramos de queso rallado.
- Sal y pimienta a gusto.
Para la cobertura, Simón propone utilizar una pechuga grande de pollo, media cebolla, dos tallos de cebolla de verdeo, puré de tomate y 150 gramos de mozzarella.
Cómo preparar la pizza de arroz paso a paso
La preparación comienza colocando el arroz previamente cocido en una licuadora junto con los huevos, el agua, el queso rallado y los condimentos. Se procesa todo hasta conseguir una mezcla uniforme y espesa.
Quienes no tengan licuadora pueden utilizar un mixer o incluso un pisapapas para integrar los ingredientes.
Una vez lista, la preparación se distribuye sobre una pizzera aceitada y se lleva al horno precalentado a 200 grados durante aproximadamente 20 minutos. El objetivo es conseguir una base firme y dorada que pueda sostener los ingredientes de la cobertura.
Mientras tanto, se corta el pollo en cubos y se cocina en una sartén junto con la cebolla y el verdeo. Cuando los ingredientes comienzan a dorarse, se incorpora el puré de tomate y se deja cocinar entre 10 y 15 minutos.
Finalmente, se retira la base del horno, se agrega la preparación de pollo y se cubre con mozzarella. La pizza vuelve al horno fuerte durante unos minutos, hasta que el queso se derrita y quede gratinado.
Una alternativa sin harina que también pueden comer los celíacos
Una de las principales ventajas de esta preparación es que el arroz no contiene gluten de manera natural, por lo que permite elaborar una base diferente de las tradicionales masas de trigo.
Sin embargo, para que la receta resulte realmente apta para personas con celiaquía, es fundamental utilizar ingredientes certificados sin TACC y evitar la contaminación cruzada durante la preparación.
Además, la cobertura puede modificarse según los gustos y los alimentos disponibles en casa. Salsa de tomate, mozzarella, verduras, aceitunas o distintos tipos de queso son algunas de las alternativas.
La propuesta demuestra que no siempre es necesario comprar ingredientes especiales para preparar una comida distinta. Con arroz que sobró del día anterior y algunos productos básicos de la heladera, es posible resolver un almuerzo o una cena sin desperdiciar alimentos.
Una recomendación importante: si se utiliza arroz sobrante, debe enfriarse rápidamente después de cocinarlo, conservarse en la heladera y consumirse dentro de un plazo seguro, ya que dejarlo varias horas a temperatura ambiente favorece la proliferación de bacterias.






















