El agua de Mar del Plata dio la gran sorpresa del cierre del año, con una temperatura cercana a los 22°, ubicándose por encima del promedio histórico de diciembre y ofreciendo una experiencia muy distinta a la habitual para marplatenses y turistas que coparon las playas.
Si bien en la costa también se registran jornadas agobiantes, el mar templado se transformó en un gran aliado para sobrellevarlas.
Los datos del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), con sede en la escollera norte, ya anticipaban este escenario. En noviembre, el Gabinete de Oceanografía Física del organismo registró una temperatura promedio del agua de 17,5°, por encima del valor medio histórico de 16,7° que se mide desde 2011.
Las mediciones semanales del Inidep se comparan con las que toma un termómetro especial instalado en la Estación de Observaciones Costeras del Servicio de Hidrografía Naval, ubicada en el Muelle del Club de Pescadores, uno de los puntos más emblemáticos del centro marplatense.
Estos índices no solo permiten saber si el mar está frío o templado, sino que son fundamentales para estudiar el clima, el ambiente marino y la actividad pesquera en la región.
En diciembre, la temperatura del agua en Mar del Plata rara vez supera los 20°. Alcanzar casi los 22° implica una diferencia significativa. Especialistas señalan que, si se mantienen las altas temperaturas ambientales y las condiciones de calma en el agua, el mar podría seguir calentándose y acercarse a los 23° que se registraron en febrero de 2017.
Aunque todavía no se observa aquel característico tono turquesa, la ausencia de arena en suspensión permite ver el fondo, incluso con el agua a la cintura, una postal poco común que confirma que este fin de año llegó con un mar atípicamente cálido en la costa atlántica.














