La candidata a presidenta de Juntos por el Cambio dice diariamente le llegan muestras de apoyo y que valora el trabajo de dirigentes, intendentes y militancia.
–En el tramo final, ¿qué pesará más: la situación económica o los escándalos de corrupción?
La inflación y la corrupción son dos caras de una misma moneda. Tenés inflación porque aumentás el Estado, porque ponés gente del partido gobernante todos los días en cargos inútiles para la sociedad, porque gastás en planes “platita” que destruyen la economía de 46 millones de argentinos y lo hacés en el marco de una campaña. Una campaña en la que se mezcla ser ministro de Economía con ser candidato a presidente. La inflación es una cara; y la otra es que por la corrupción. Argentina tiene mucho dinero que de la gente pasó a los bolsillos de kirchneristas que se compran departamentos en Miami, que tienen cuentas fuera del país… Ahora, habrá que investigar esta nueva cuenta, que no fue declarada, y que le apareció en Estados Unidos a (Sergio) Massa y otros funcionarios. Esas cosas han empobrecido a los argentinos. La corrupción significa que tu plata, la de la gente, se la llevan los kirchneristas; y la inflación significa que hacen todo por ganar un voto, que se nombran a ellos mismos y a vos te dejan sin trabajo.
–Menciona en forma crítica las medidas que ha tomado el ministro de Economía, medidas expansivas del gasto en un momento en el que la inflación galopa. Si fuera presidenta, ¿revisaría la devolución del IVA o la eliminación de Ganancias?
Queremos analizar muy fuerte cómo vamos a bajar la inflación. Porque ponerle dinero en el bolsillo de la gente y bajarle 21%, pero tener una inflación que duplica esa realidad… ¡El pan pasó de $ 1.000 a 3.000 el kilo! Entonces, ¿de qué sirve? Hay que bajar la inflación. Nosotros tenemos claro que, desde el primer día de gobierno, vamos a devolverle valor al dinero que la gente tiene en su bolsillo. Al trabajador, al cuentapropista, al informal, al empresario… A todos. Porque la inflación destruye sueños, el largo plazo, el capital, los salarios. Que te bajen el IVA es una mentira si por el otro lado te lo cobran con inflación. Tenemos que lograr que el poder adquisitivo de quien trabaja, donde sea, sea más alto. Y para eso vamos a hacer dos torniquetes: uno, en el gasto público; y el otro, en dejar de emitir.