Para ejemplificar la caída, señaló que el hotel del grupo apenas alcanzó un 35% de ocupación, un porcentaje muy alejado del 75% u 80% que históricamente se registra en el receso invernal. Aunque algunas cafeterías mantienen una buena presencia de público, la mayoría son clientes locales, en especial familias con niños. “Eso compensa en parte la falta de turistas, pero el consumo es menor”, aclaró Martínez Allué.