A partir de esta decisión, el fiscal Carlos Martínez hizo un pedido de cooperación internacional con Alemania. Busca que ese país precise con documentación oficial, qué cargos o funciones habría ocupado Friedrich Kadgien, un ex alto mando del nazismo, entre 1933 y 1945.
Esa respuesta podría aportar datos sobre cómo y en qué circunstancias la obra salió de Europa y terminó, 80 años más tarde, en su casa de Mar del Plata.
Además, Martínez ordenó analizar otras pinturas encontradas en la casa de la hija de Kadgien en Mar del Plata, ante la sospecha de que también sean de procedencia ilícita. En esas gestiones también participan la Subsecretaría de Patrimonio Cultural de la Nación y la Interpol, según expuso el fiscal en la audiencia. También colabora la PROCELAC, a cargo del fiscal Diego Velasco, que busca dilucidar si las obras de arte fueron un medio para lavar dinero.
Por su parte, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), que se presentó como amicus curiae en la investigación en curso, prepara un informe técnico-histórico sobre cómo funcionó en otros países la restitución de bienes culturales robados por el nazismo.
La causa podría avanzar hacia dos direcciones: un juicio oral tras la culminación de la etapa de investigación, en caso de encontrar pruebas contra los acusados; o un acuerdo entre las partes. Durante la audiencia de este lunes hubo referencias al “inicio de conversaciones en la búsqueda de una solución alternativa”. El fiscal Martínez indicó entre sus argumentos que “el nuevo plazo también va a servir para ver si podemos avanzar en ese sentido”.
El Juzgado Nº1 Federal de Mar del Plata, a cargo del juez Santiago Inchausti, fue escenario este lunes de una audiencia clave en el caso que investiga el robo del cuadro Retrato de una dama, encontrado décadas después en la casa de un exfuncionario nazi en esa ciudad balnearia. El magistrado otorgó una prórroga de 120 días al fiscal para continuar con la investigación judicial.
A partir de esta decisión, el fiscal Carlos Martínez hizo un pedido de cooperación internacional con Alemania. Busca que ese país precise con documentación oficial, qué cargos o funciones habría ocupado Friedrich Kadgien, un ex alto mando del nazismo, entre 1933 y 1945.
Esa respuesta podría aportar datos sobre cómo y en qué circunstancias la obra salió de Europa y terminó, 80 años más tarde, en su casa de Mar del Plata.
Además, Martínez ordenó analizar otras pinturas encontradas en la casa de la hija de Kadgien en Mar del Plata, ante la sospecha de que también sean de procedencia ilícita. En esas gestiones también participan la Subsecretaría de Patrimonio Cultural de la Nación y la Interpol, según expuso el fiscal en la audiencia. También colabora la PROCELAC, a cargo del fiscal Diego Velasco, que busca dilucidar si las obras de arte fueron un medio para lavar dinero.
Por su parte, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), que se presentó como amicus curiae en la investigación en curso, prepara un informe técnico-histórico sobre cómo funcionó en otros países la restitución de bienes culturales robados por el nazismo.
La causa podría avanzar hacia dos direcciones: un juicio oral tras la culminación de la etapa de investigación, en caso de encontrar pruebas contra los acusados; o un acuerdo entre las partes. Durante la audiencia de este lunes hubo referencias al “inicio de conversaciones en la búsqueda de una solución alternativa”. El fiscal Martínez indicó entre sus argumentos que “el nuevo plazo también va a servir para ver si podemos avanzar en ese sentido”.













