El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, aseguró hoy que “la salida, la resolución de problemas estructurales en Villa Azul”, asentamiento que abarca los partidos bonaerenses de Quilmes y Avellaneda, “es la urbanización” y adelantó que está previsto el desarrollo de “un gran plan de viviendas” para los sectores vulnerables.

Tras una visita realizada a ese barrio esta tarde, de la que también participó su par bonaerense, Andrés Larroque, el ministro adelantó a Télam que está previsto el desarrollo de un “gran plan de viviendas” para los sectores vulnerables, basado en el Registro Nacional de Barrios Populares (que reúne información de todo el país).

Así, la situación de los habitantes de Villa Azul, con sus problemáticas particulares, fue supervisada hoy por funcionarios del gobierno nacional y provincial, que marcaron la necesidad de urbanizar cuanto antes ese barrio bonaerense, descartaron aplicar testeos masivos y tomaron nota de las principales demandas, en medio del aislamiento estricto dispuesto por la multiplicación de casos de coronavirus.

Durante la recorrida por el barrio, los responsables del área de Desarrollo Social de la Nación y de la provincia de Buenos Aires garantizaron que “está cubierta” la provisión de alimentos y advirtieron que sólo se harán testeos a personas con síntomas porque los asintomáticos arrojan resultados “falsos negativos”.

Arroyo aseguró que en Villa Azul “la situación está contenida” y, aunque admitió que existe “muchísima gente que objetivamente la está pasando muy mal”, garantizó que “hay equipos del Estado funcionando las 24 horas” para asistir a esa población.

Arroyo destacó que “en tiempo récord” se organizó el reparto de bolsones de alimentos secos y frescos, pero dijo entender los reclamos de algunos vecinos a quienes “de golpe las cambió su situación y sufren muchas necesidades”.

“Vamos a seguir respondiendo ante la emergencia alimentaria, día a día, e iremos sumando lo que los vecinos nos vayan planteando”, aseguró el funcionario.

Mañana, de hecho, la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) entregará unos 3000 bolsones de verduras a la población de la villa. Esa organización ya comercializó cerca de 5000 toneladas de comida y donó unos 100 mil kilos de verduras en lo que va de la cuarentena en distintos puntos del país.

Por su parte, Larroque no descartó que se implementen “protocolos intensivos” en otros lugares, si se observan picos de contagios.

Dijo que “es imposible saber cuándo” podrían registrarse esas curvas ascendentes, pero advirtió que el gobierno trabaja “con las peores hipótesis” para garantizar mejores respuestas del Estado.

Arroyo, en tanto, evitó aventurar nuevos aislamientos estrictos porque, dijo, se analiza “caso por caso”, a partir de una evidente multiplicación de contagios, pero advirtió que no se trata de “un tema de pobreza, sino de características urbanas”.

En diálogo con la prensa, luego de la recorrida por el barrio, Larroque consideró necesario llevar adelante “un inmenso plan de organización del barrio” para resolver necesidades que van más allá de la pandemia.

Ratificó que mañana, en Villa Itatí, donde se detectaron siete personas con coronavirus, se pondrá en marcha el programa Detectar.

Aclaró que no existe un “protocolo común” para todos los barrios en los que aparecen casos de Covid-19 porque cada lugar tiene características propias y los planes deben adecuarse a la coyuntura local.

“Hay medidas de máxima y de mínima, de acuerdo con la velocidad de contagio y la dimensión” de los lugares afectados, declaró Larroque y agregó que se revisará “situación por situación”.

Arroyo, en tanto, aseguró que “el tema alimentario está cubierto” en Villa Azul y que se está resolviendo otro tipo de demandas, como la provisión de medicamentos, productos específicos de higiene y trámites particulares de los habitantes.

Los funcionarios ratificaron que la cuarentena rigurosa por 15 días dispuesta en el barrio fue acordada con los vecinos porque -afirmó Larroque- “no se puede hacer un aislamiento sin el consenso de la gente”.

Si bien el funcionario bonaerense aceptó que “a nadie le gusta” estar imposibilitado de salir, en Villa Azul, se impuso la “realidad” de un aumento vertiginoso de los contagios.

La instalación de un cajero automático del Banco Provincia, la extensión de certificados para las personas imposibilitadas de asistir a sus puestos de trabajo y la elaboración de medidas tendientes a resolver “problemáticas históricas” fueron algunos de los compromisos asumidos hoy por los funcionarios, durante la recorrida por el barrio.

De la visita participaron también los funcionarios de Desarrollo Social Laura Alonso y Gustavo Aguilera, quienes junto a Arroyo y Larroque recorrieron la zona de la villa ubicada en el partido de Avellaneda y el edificio municipal Ramón Carrillo.

Más temprano, la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, ratificó que en Villa Azul se está “haciendo lo que corresponde en términos sanitarios” y no con criterios basados en cuestiones de “seguridad”.

Los casos de coronavirus en el barrio popular Villa Azul, ubicado en los partidos bonaerenses de Quilmes y Avellaneda, ascendieron a 174, con un índice de positividad de 57%, indicó hoy el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan.

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