Este miércoles, los médicos bonaerenses expresaron su rechazo a la decisión del Gobierno nacional de Javier Milei de retirar a la Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y advirtió sobre los riesgos sanitarios que implica la medida, al calificarla como “desacertada, extemporánea y peligrosa para los intereses de la salud pública de todos los argentinos”, en un comunicado donde alertaron sobre las posibles consecuencias en el sistema sanitario.
A través del documento titulado “La salud en peligro”, la entidad que nuclea a los médicos bonaerenses sostuvo que la medicina contemporánea no puede desarrollarse de manera aislada, y enfatizó que “la salud es un fenómeno global que requiere cooperación técnica, estándares unificados y vigilancia epidemiológica constante”, en una definición que apunta a subrayar la importancia de la articulación con el organismo internacional.
En esa línea, los médicos bonaerenses advirtieron que la desvinculación de Argentina con la OMS coloca al país en una situación delicada, al señalar que “sitúa al país en una posición de vulnerabilidad sanitaria crítica”, y plantear que la salida del organismo internacional de la salud implica resignar herramientas clave para el monitoreo y control de enfermedades a escala global.
Asimismo, el Consejo Superior del Colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires puso el foco en el impacto inmediato que podría tener la medida sobre la capacidad de respuesta del sistema de salud, al recordar que “la OMS es el centro neurálgico de alerta temprana ante brotes infecciosos y nuevas variantes virales”, y alertar que “sin este acceso directo, la capacidad de respuesta de Argentina ante futuras amenazas se verá seriamente demorada”.
En relación con el acceso a medicamentos y vacunas, el comunicado de los médicos bonaerenses destaca que la decisión del Poder Ejecutivo “pone en riesgo la participación en fondos estratégicos y rotatorios que permiten adquirir insumos críticos a precios regulados”, lo que podría traducirse en un aumento de costos tanto para el Estado como para la población, y afectaría la disponibilidad de tratamientos esenciales.











