La fabricante de los emblemáticos pulóveres Mauro Sergio busca reordenar una deuda de $2.400 millones. Entre la caída del consumo y la “competencia diabólica” de las importaciones, la empresa insignia de la Ruta 88 lucha por mantener los puestos de trabajo.

La industria textil de Mar del Plata recibió ayer un golpe que sacude sus cimientos. Textilana S.A., la firma detrás de la histórica marca Mauro Sergio, solicitó formalmente la apertura de su concurso preventivo de acreedores. La decisión, comunicada por la propia compañía, busca evitar la quiebra y garantizar la continuidad de una planta que es referencia nacional en el tejido de punto.

El peso de la crisis

El escenario que describen desde la empresa es crítico. Con un pasivo que supera los $2.400 millones, la firma asegura que la combinación de la recesión interna y la apertura de las importaciones generó una situación de “competencia diabólica”.

A pesar de no registrar cheques rechazados y mantener una situación regular en el sistema bancario, el bache financiero se volvió insostenible tras meses de baja actividad.

  • Impacto laboral: Entre noviembre y marzo, la empresa ya había aplicado un esquema de suspensiones que afectó a 175 operarios, quienes percibieron el 78% de sus salarios. Aunque el personal fue reincorporado a principios de abril, la incertidumbre reina en las 300 familias que dependen directamente de la fábrica.
  • El factor importación: Desde la Cámara Textil local advierten que el ingreso irrestricto de prendas, principalmente de origen asiático, está desplazando a la producción marplatense, que no puede competir con los costos globales en un contexto de caída del consumo interno del 20%.

Reorganización ordenada

Desde la dirección de Textilana aclararon que el concurso es “la única vía para preservar la actividad y proteger el valor de la marca”. Mientras se desarrolla el proceso judicial, la planta continuará operando y aseguran que el abastecimiento a sus locales y clientes está garantizado.

Para Mar del Plata, que ya enfrenta desafíos estructurales de desocupación, la salud de Textilana no es un tema menor. Se trata de una empresa con más de 45 años de trayectoria que representa el corazón del empleo industrial en la ciudad. Los próximos meses serán clave para ver si el emblema del pulóver logra tejer una salida a su crisis más profunda.

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