La crisis económica sumó un nuevo y preocupante capítulo en la ciudad. Una conocida empresa de logística nacional tomó la decisión de cerrar sus puertas de manera imprevista, dejando a diez trabajadores de la sucursal de Mar del Plata en la calle y sin ningún tipo de certezas sobre su futuro laboral ni el cobro de sus indemnizaciones.
Ante la falta de comunicación oficial por parte de las autoridades de la firma, los empleados afectados —acompañados por representantes gremiales— iniciaron una medida de protesta en las instalaciones locales para exigir respuestas urgentes.
Un cierre sorpresivo y persianas bajas
De acuerdo con lo denunciado por los propios damnificados, el cese de operaciones los tomó por sorpresa al inicio de la jornada laboral. De un día para el otro, la empresa interrumpió sus actividades habituales, bloqueó los canales de comunicación internos y dejó la sucursal marplatense inactiva.
“Nos encontramos con que la empresa cerró y no hay nadie que dé la cara”, expresaron con angustia los trabajadores de la firma, dedicados a tareas de distribución y depósito. Muchos de los afectados cuentan con años de antigüedad en el puesto y son el principal sostén económico de sus hogares.
Reclamo de respuestas e incertidumbre por las indemnizaciones
La mayor preocupación del personal radica en la falta de telegramas de despido formales y en el temor a que la compañía intente eludir el pago de las indemnizaciones correspondientes por ley.
Ante este escenario de total desamparo, el sindicato que nuclea a la actividad intervino de inmediato:
- Permanencia en el lugar: Los trabajadores decidieron mantener una guardia en la sede de la distribuidora para custodiar las herramientas de trabajo y evitar el vaciamiento del lugar.
- Denuncia ante el Ministerio de Trabajo: Se solicitó la apertura de una instancia de mediación urgente para obligar a los directivos de la empresa a presentarse y fijar un cronograma de pagos.
El conflicto en la sucursal local refleja el delicado momento que atraviesa el sector del comercio y los servicios logísticos, donde la caída del consumo y el aumento de los costos fijos continúan impactando de forma directa en el empleo marplatense.



















