UTHGRA Mar del Plata expresó máxima preocupación por el impacto de la crisis en la gastronomía y la hotelería, como consecuencia de la caída del turismo y el consumo. En los últimos 60 días cerraron unos 40 cafés, restaurantes y hoteles. “No vemos inversiones que generen empleo genuino ni nuevas aperturas que compensen los cierres”, advirtió el secretario general, Pablo Santín.
La conducción de UTHGRA Mar del Plata expresó su preocupación por el fuerte impacto que está teniendo la crisis económica sobre la gastronomía y la hotelería. En los últimos 60 días, alrededor de 40 establecimientos cerraron sus puertas o anunciaron su cierre, situación que ya provocó la pérdida de no menos de 400 puestos de trabajo en el sector.
“La situación es realmente muy preocupante. Detrás de cada persiana que se baja hay familias que pierden su fuente de ingresos y trabajadores que quedan en la calle. A quienes integramos la conducción de UTHGRA nos duele cada cierre porque conocemos a las compañeras y compañeros que están detrás de cada establecimiento”, afirmó el secretario general, Pablo Santín.
La actividad hotelera y gastronómica, a la par de la industria turística, viene sufriendo una dura caída desde que asumió Javier Milei, y en particular este año el sector no logra recuperarse tras una temporada de verano regular, seguida de los últimos fines de semana con baja afluencia turística.
“Los feriados de marzo, abril y mayo fueron muy flojos. En la mayoría de los casos la ocupación hotelera no superó el 45 o el 50 por ciento, niveles muy inferiores a los que históricamente registraba Mar del Plata en las mismas fechas”, marcó Santín.
Pero además del menor movimiento, impacta de lleno la brusca caída del consumo. “Tanto quienes visitan la ciudad como los propios marplatenses redujeron gastos como consecuencia de la pérdida del poder adquisitivo”, dijo el secretario general.
La conducción de UTHGRA Mar del Plata remarcó que los trabajadores “acumulan más de 30 puntos de pérdida del poder adquisitivo desde el inicio de la gestión de Javier Milei”. En ese sentido, señalaron: “No es difícil sacar la cuenta: si los salarios tienen un techo paritario del 1% mientras la inflación ronda el 2,5% mensual o más, existe una pérdida real del poder adquisitivo. Esa diferencia termina impactando directamente en el consumo, en la actividad económica y, finalmente, en el empleo”, analizaron.
“La crisis está golpeando muchísimo y eso se refleja en todos los sectores vinculados al turismo. La gastronomía es una de las actividades más afectadas porque depende del movimiento de gente y del consumo. Hoy ambas variables están en retroceso”, advirtió Santín.
Entre los establecimientos que bajaron sus persianas o confirmaron su cierre aparecen Casa Rosa, La Bicicleta, Bronte, The Box Burger, Lima Linda, La Rural, Humo Patio de Carnes, El Bodegón del Pela, Rotisería La Rosca, Lopezito, Brooklyn, Siracusa, Antares de Bernardo de Irigoyen y Cheverry del Paseo Aldrey. También se vieron afectadas las tres sucursales de Weiss, Vía del Amore, Di Mero, Nina Café, Hielo y Pizza, Chill Out, Bonsai, La Vereda de Vicente, Comix y las tres sucursales de Adorado. A esto se suma el cierre de hoteles como Dodo, CIR, Nuevo Boulevard, Castelar, Castelmar y Cervantes, entre muchos otros.
“Estamos hablando de alrededor de 40 establecimientos y más de 400 trabajadores que se quedaron sin empleo en apenas 60 días, sumado a que hay locales que están por cerrar. Es una cifra muy grave y alarmante”, enfatizó el secretario general.
Enseguida, remarcó: “No vemos inversiones importantes que generen empleo genuino ni nuevas aperturas que compensen los cierres. Mientras siga cayendo el poder adquisitivo de los trabajadores, el problema se va a seguir profundizando”.
Ahora se viene un nuevo fin de semana largo, con motivo del paso a la inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes. Según señalaron desde el gremio, las reservas hoteleras “siguen en niveles bajos” y no anticipan un repunte de la actividad.
En este complejo escenario, la conducción de UTHGRA Mar del Plata continúa acompañando día a día a los trabajadores y trabajadoras afectados por la crisis y agotando todas las instancias posibles para evitar despidos y cierres.
“Todos los días trabajamos para defender cada puesto de trabajo. Dialogamos con las empresas, intervenimos en conflictos y buscamos alternativas para sostener el empleo. Pero la realidad es que la situación se vuelve cada vez más difícil. Por eso le exigimos al Gobierno nacional que abra los ojos y dé un giro de timón inmediato. Si no hay medidas que reactiven el turismo, el consumo y la producción, el riesgo de una catástrofe para la actividad es cada vez mayor”, concluyó Santín.



















