La comunidad educativa está conmocionada. Las autoridades de la institución admitieron las grabaciones a menores y adultas bajo la justificación de investigar “actos de vandalismo”. Las familias exigen renuncias inmediatas.
Un verdadero escándalo sacude por estas horas a una escuela secundaria de Mar del Plata, luego de que saliera a la luz la instalación de cámaras ocultas en las aulas que son utilizadas como vestuarios por las alumnas. La situación provocó la inmediata indignación de las familias, quienes iniciaron intensas protestas en la puerta del establecimiento exigiendo la destitución del cuerpo directivo.
La denuncia penal involucra tanto a las autoridades de la secundaria como a las de un profesorado de adultos que comparte las instalaciones del edificio.
Una “justificación” que empeoró las cosas
Ante el reclamo generalizado, los directivos intentaron defender la medida alegando que los dispositivos de filmación oculta se colocaron con el único fin de identificar a los responsables de supuestos hechos de vandalismo dentro del colegio. Sin embargo, la confesión de haber registrado imágenes de estudiantes menores de edad y adultas en un espacio íntimo como un vestuario no hizo más que agravar la crisis institucional.
Claves del conflicto en la comunidad educativa:
- Vulneración de la intimidad: Las cámaras grabaron a las alumnas cambiándose de ropa en los salones destinados a vestuario.
- Reacción de las familias: Padres, madres y estudiantes se movilizaron masivamente para exigir el apartamiento urgente de los implicados de sus cargos.
- Investigación en curso: La Justicia penal ya interviene en el caso para determinar el alcance de las grabaciones, quiénes tenían acceso al material y las responsabilidades legales debido a la presencia de menores de edad involucradas.
La tensión continúa en aumento en las puertas de la escuela y se espera que las autoridades educativas del distrito tomen medidas firmes y de forma inminente en las próximas horas.



















