El Gobierno bonaerense anunció la puesta en marcha de un Plan de Gestión del Riesgo Climático que demandará una inversión de $1,3 billones y apunta a prevenir y responder ante inundaciones, lluvias intensas, olas de calor y otros eventos meteorológicos extremos. La iniciativa surge ante las proyecciones que advierten sobre la posible llegada de un nuevo fenómeno de El Niño en los próximos meses.
Durante la presentación, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, explicó que el programa fue diseñado a partir de informes de organismos internacionales que anticipan condiciones climáticas más severas para la región, con mayores probabilidades de lluvias abundantes, inundaciones y temperaturas fuera de los valores habituales.
El plan se apoyará en tres ejes principales: el fortalecimiento del monitoreo hidrometeorológico, la ejecución de medidas preventivas y la realización de obras de infraestructura destinadas a mitigar los efectos del cambio climático. Entre los proyectos destacados figuran trabajos hidráulicos, defensas costeras y mejoras en distintas cuencas y cursos de agua de la provincia.
Además, se reforzarán los sistemas de alerta y seguimiento climático mediante herramientas de control y coordinación con organismos especializados. También se prevén tareas de limpieza de arroyos, reparación de caminos afectados por anegamientos y planes de contingencia para garantizar servicios esenciales durante situaciones de emergencia.
Gran parte de los recursos estarán destinados a obras estructurales. El programa contempla 135 intervenciones vinculadas a drenajes urbanos y protección costera, además de proyectos orientados a fortalecer la producción agropecuaria frente a inundaciones y sequías. El objetivo es reducir la vulnerabilidad de las comunidades y mejorar la capacidad de respuesta ante escenarios climáticos cada vez más frecuentes e intensos.


















