La clásica tarta de ricota puede prepararse de una manera diferente, con menos ingredientes y sin recurrir a la harina tradicional. El resultado es una preparación suave, húmeda y con un toque cítrico que combina muy bien con el mate o el café.
Ingredientes
- 500 g de ricota magra o reducida en grasa
- 3 huevos
- 3 cucharadas de miel
- 1 cucharada de maicena
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Ralladura de 1 limón
- Azúcar impalpable, opcional para decorar
Cómo prepararla
- Primero, escurrí bien la ricota para eliminar el exceso de líquido. Este paso ayuda a conseguir una mejor textura.
- Colocá la ricota en un bowl y agregá los huevos, la miel, la maicena, la esencia de vainilla y la ralladura de limón.
- Mezclá o procesá todo hasta obtener una preparación pareja y sin grumos.
- Volcá la mezcla en un molde previamente engrasado y emparejá la superficie.
- Cociná en horno precalentado a 180 °C durante unos 30 minutos. La tarta debe quedar firme en los bordes, aunque el centro puede conservar un leve movimiento.
- Retirá del horno y dejá enfriar antes de desmoldar.
- Si querés darle un toque más dulce, podés terminarla con un poco de azúcar impalpable.
El resultado es una tarta de ricota de textura cremosa y húmeda, con el sabor fresco del limón y una preparación bastante sencilla.



















