Las crackers de calabaza son una alternativa casera para reemplazar las galletitas industriales y sumar una opción diferente a desayunos, meriendas o picadas. La preparación necesita pocos ingredientes y no lleva aceite ni levadura.
Además de resultar simples, pueden condimentarse a gusto con orégano, ajo, cebolla en polvo, perejil, cilantro o albahaca.
Ingredientes
- 1 taza de puré de calabaza
- Aproximadamente 2 tazas de harina de garbanzo
- 2 cucharaditas de orégano
- 1 cucharadita de sal
- 4 cucharadas de semillas de sésamo
- Condimentos a elección
Preparación
Primero hay que cocinar la calabaza, que puede hervirse, prepararse al vapor o llevarse al horno. Una vez tierna, se retira la cáscara y se pisa hasta conseguir un puré uniforme.
Colocar una taza del puré en un recipiente y agregar el orégano, la sal y los condimentos elegidos. Incorporar la harina de garbanzo de a poco mientras se mezcla y amasa.
La cantidad de harina puede variar según la humedad de la calabaza. El objetivo es conseguir una masa suave que pueda manipularse sin que quede pegada en las manos.
Cuando la masa esté lista, dejarla descansar durante unos 20 minutos. Después, colocar semillas de sésamo sobre ambos lados y estirarla con un palo de amasar. Para facilitar este paso se puede ubicar la preparación entre dos plásticos o papeles para horno.
Cuanto más fina quede la masa, más crocantes serán las crackers y menos tiempo necesitarán de cocción. Cortarlas en cuadrados, rectángulos o triángulos y distribuirlas sobre una bandeja aceitada o cubierta con papel manteca.
Finalmente, precalentar el horno a 200 grados durante 10 minutos y cocinar las crackers aproximadamente 20 minutos, controlando que queden secas y doradas antes de retirarlas.




















