Una experta en metabolismo explica cuál es el entrenamiento más efectivo para reducir la grasa abdominal
La acumulación de grasa en la zona abdominal suele convertirse en una de las principales preocupaciones a la hora de buscar cambios en la composición corporal. Sin embargo, hacer cientos de abdominales o pasar largas horas realizando ejercicio aeróbico no necesariamente sería el camino más efectivo.
La médica integrativa y especialista en metabolismo Isabel Belaustegui puso el foco en el entrenamiento de fuerza como una de las herramientas más eficientes para reducir la grasa corporal y mejorar el funcionamiento metabólico.
Según explicó la especialista, uno de los errores más frecuentes es pensar que puede eliminarse grasa de una zona específica mediante ejercicios localizados. Los abdominales permiten fortalecer los músculos de esa región, pero eso no significa que el organismo utilice específicamente la grasa acumulada allí como fuente de energía.
Por qué recomienda entrenar fuerza
Belaustegui sostiene que ejercicios como las sentadillas, el peso muerto, las dominadas o los jalones permiten trabajar grandes grupos musculares y generar adaptaciones metabólicas importantes.
El desarrollo y mantenimiento de la masa muscular también influye sobre el gasto energético: el músculo necesita energía incluso cuando el cuerpo está en reposo. Por este motivo, incorporar fuerza de manera regular puede contribuir a mejorar la composición corporal a largo plazo.
La especialista también destaca un concepto denominado “flexibilidad metabólica”, que consiste en la capacidad del organismo para utilizar de manera eficiente tanto glucosa como grasa según sus necesidades.
Cuando ese mecanismo funciona correctamente, el cuerpo cuenta con mayor capacidad para recurrir a sus diferentes reservas energéticas. En cambio, alteraciones metabólicas como la resistencia a la insulina pueden dificultar el proceso de pérdida de grasa.
Hacer abdominales no elimina específicamente la panza
Otro punto central es que no existe la llamada “quema localizada”. Una persona puede fortalecer considerablemente el abdomen y continuar teniendo grasa sobre esa musculatura.
Por eso, el objetivo no debería concentrarse exclusivamente en hacer más repeticiones de abdominales, sino en trabajar el cuerpo de manera integral.
El ejercicio cardiovascular continúa aportando importantes beneficios para la salud y el sistema cardiorrespiratorio. Sin embargo, cuando el objetivo es modificar la composición corporal, Belaustegui propone darle un lugar central al entrenamiento de fuerza.
La recomendación apunta finalmente a una estrategia más amplia: combinar actividad física, alimentación equilibrada y hábitos sostenibles en el tiempo, dejando de lado las fórmulas rápidas que prometen eliminar grasa únicamente de determinadas zonas del cuerpo.


















