En una jornada marcada por un fuerte despliegue de fuerzas federales, la Prefectura Naval Argentina encabezó este miércoles un masivo allanamiento en la feria conocida como “La Saladita de la Bristol”, ubicada en pleno corazón de la Rambla de Mar del Plata.
El operativo, ordenado por la Justicia Federal, se centró en la investigación de presuntas infracciones a la Ley de Marcas. Según las primeras precisiones, los efectivos inspeccionaron más de 70 puestos situados en las inmediaciones de la playa Popular, donde se procedió al secuestro de una cantidad significativa de bolsones con indumentaria y calzado.
El respaldo municipal
La intervención contó con el impulso del Ejecutivo local. A través de sus canales oficiales, se confirmó que la medida se originó a partir de una denuncia penal presentada por el municipio, bajo la premisa de “recuperar el orden en el espacio público” y combatir la competencia desleal.
Desde la intendencia remarcaron que este tipo de acciones buscan garantizar que el comercio en zonas turísticas clave se desarrolle dentro de los marcos legales vigentes, evitando la ocupación irregular y la comercialización de productos de origen dudoso.
Voces a favor y reclamos
La UCIP (Unión del Comercio, la Industria y la Producción) manifestó su apoyo al procedimiento, señalando que el comercio ilegal representa un perjuicio histórico para los locales establecidos que cumplen con sus obligaciones tributarias.
Por otro lado, la tensión se hizo sentir entre los puesteros. Algunos referentes de los trabajadores de la feria calificaron el procedimiento como desproporcionado y manifestaron que realizarán presentaciones ante la justicia para reclamar por el secuestro de sus herramientas de trabajo.
El operativo transformó la fisonomía habitual de la costa durante varias horas, dejando un saldo de toneladas de mercadería decomisada que quedó a disposición del magistrado interviniente.


















