La cuenta regresiva está en marcha. El próximo domingo 28 de junio se corre una de las competencias más esperadas y atractivas del running local: los 15K Ciudad Open Sports. Con largada y llegada en el tradicional punto de Run & Bike (Viamonte y La Costa), el circuito netamente costero promete postales espectaculares que incluyen el Torreón del Monje, Playa Grande, la Escollera Norte y Cabo Corrientes.
Correr 15 kilómetros por la costa de Mar del Plata combina paisajes hermosos con una exigencia física muy alta. El relieve de la ciudad, marcado por subidas, bajadas y el siempre presente viento , obliga a los atletas a estar preparados para los cambios de ritmo.
Por este motivo, para cruzar la meta con éxito y colgarse la medalla finisher, el plan de entrenamiento no debe limitarse únicamente a sumar kilómetros en la calle: el paso por el gimnasio es fundamental.
La fuerza en el gimnasio: el motor oculto del corredor
Muchos runners aficionados suelen cometer el error de creer que para correr más rápido o aguantar más distancia solo se necesita “correr”. Sin embargo, el entrenamiento de fuerza y estabilidad en el gimnasio cumple un rol determinante por tres razones principales:
- Prevención de lesiones: El running es un deporte de impacto repetitivo. Fortalecer los músculos estabilizadores (especialmente los glúteos, los cuádriceps, los isquiotibiales y las pantorrillas) ayuda a absorber la fuerza del impacto contra el asfalto, protegiendo las articulaciones de las rodillas, los tobillos y las caderas.
- Potencia para las subidas: Quienes conocen la costa marplatense saben que las lomadas —como las de Cabo Corrientes o los accesos a Playa Grande— imponen un desgaste extra. Unos músculos de las piernas bien entrenados en el gimnasio aportan la potencia necesaria para mantener el ritmo en las cuestas ascendentes sin fundir el resto de la energía.
- Resistencia a la fatiga y eficiencia biomecánica: El trabajo de la zona media o core (abdominales y lumbares) en el gimnasio es vital. Cuando el cuerpo empieza a cansarse después del kilómetro 10, un core fuerte permite mantener una postura erguida y una técnica de carrera eficiente, evitando que el cuerpo se encorve y consuma más oxígeno y energía de lo necesario.
El dato: Alternar los días de pasadas y fondos con al menos dos estímulos semanales de fuerza estructural en el gimnasio no solo reduce el riesgo de lesiones crónicas hasta en un 50%, sino que mejora notablemente los tiempos de carrera.
A pocas semanas del gran evento de Open Sports, balancear los entrenamientos de calle con ejercicios específicos de fuerza marcará la diferencia entre sufrir la carrera o disfrutar de cada kilómetro junto al mar.



















