Con el tope a los aumentos en los combustibles por cuatro meses que el Gobierno acordó este lunes con las principales petroleras, el sendero de alzas en los surtidores hará que la nafta premium valga más de $200 por litro hacia marzo, unos 30 pesos por encima del valor actual, y que el gasoil más refinado se acerque a los $250 para el tercer mes de 2023.
Los cálculos surgen de aplicar los topes autorizados por el Gobierno entre diciembre y marzo a los valores vigentes en las estaciones de servicio porteñas de la red de la petrolera YPF, la líder del mercado y la que suele marcar el ritmo de los precios y luego es seguida por el resto de las comercializadoras, cuyos valores al público son superiores a los de la estatal.