La actividad comercial de las pequeñas y medianas empresas registró una nueva y profunda baja durante el mes de abril. Según los últimos relevamientos sectoriales, la caída en las ventas refleja una profundización de la crisis que atraviesa el sector privado ante la pérdida del poder adquisitivo y el cambio en los hábitos de consumo.
Datos clave del reporte:
- Retroceso interanual: Las ventas en los comercios minoristas sufrieron una caída significativa en comparación con el mismo mes del año anterior, acumulando varios meses consecutivos de signo negativo.
- Sectores más afectados: El informe destaca que rubros esenciales como Alimentos y Bebidas, así como Farmacia, han mostrado bajas sensibles, lo que indica que el ajuste en el gasto ya afecta productos de primera necesidad.
- Factores determinantes: La retracción se explica principalmente por la alta inflación y el estancamiento de los salarios, factores que han limitado la capacidad de compra de las familias. A esto se suma el incremento en los costos fijos de los locales (alquileres y tarifas), que presiona los márgenes de rentabilidad.
- Perspectivas del sector: Desde las cámaras empresariales expresaron su preocupación por la continuidad de los negocios y el empleo, señalando que la falta de incentivos al consumo y la incertidumbre económica dificultan cualquier proyección de recuperación a corto plazo.



















