El gobierno de Javier Milei afrontará un nuevo escenario de conflictividad en el espacio público tras el llamado a una Marcha Federal por la Salud, programada para el próximo miércoles 20 de mayo. La movilización, impulsada por organizaciones sociales, sindicatos del sector (como CICOP y FeSProSa) y con un fuerte respaldo del ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, tiene como objetivo central denunciar el desfinanciamiento estructural y el impacto social de las políticas de ajuste en el sistema sanitario.
El reclamo principal se concentra en el drástico recorte de partidas nacionales para programas esenciales. Según los organizadores, la interrupción de iniciativas como el Programa Remediar y las bajas en las partidas destinadas a tratamientos oncológicos, VIH, hepatitis virales y salud sexual han dejado al sistema al borde del colapso. Los datos presentados por los gremios advierten una caída del 92% en la provisión de antihipertensivos y más del 50% en antibióticos y remedios para la diabetes. Asimismo, alertan sobre faltantes en la campaña de vacunación antigripal previa al invierno y un escenario crítico para los adultos mayores, señalando que uno de cada cuatro jubilados ya no logra acceder a sus medicamentos debido a la pérdida presupuestaria en el PAMI.
La marcha principal confluirá en la Ciudad de Buenos Aires, movilizándose desde el Ministerio de Salud de la Nación hacia Plaza de Mayo. Los convocantes subrayan que el ajuste nacional no solo precariza las condiciones laborales de los profesionales, sino que empuja a un número creciente de ciudadanos hacia los efectores públicos, en un contexto donde el 80% de las obras sociales ya manifiesta serias dificultades para cubrir el Programa Médico Obligatorio (PMO).



















