Tras la conmoción nacional por el fallecimiento de Carlos “El Indio” Solari a los 77 años, el bloque de diputados de Unión por la Patria (UxP) formalizó una propuesta para que el Palacio Legislativo sea la sede de la despedida pública del mítico líder de los Redonditos de Ricota. Sin embargo, desde la Casa Rosada miran la iniciativa con recelo debido a las complejidades operativas y logísticas que implicaría un evento de tal magnitud.
La solicitud formal, que cuenta con el aval de la familia del músico, fue remitida al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, bajo las firmas de los legisladores Germán Martínez, Paula Penacca y Cecilia Moreau. Desde la oposición argumentaron que el Congreso representa “el ámbito de representación de todos los argentinos” y el lugar idóneo para rendir homenaje a quien consideran “uno de los máximos referentes de la historia de nuestro rock”.
La encrucijada oficialista Aunque la propuesta busca canalizar las masivas muestras de afecto popular, en el entorno gubernamental admiten serias dudas. Menem derivó el requerimiento tanto a la Dirección de Seguridad del Congreso como al Ministerio de Seguridad para que dictaminen sobre la viabilidad técnica del operativo.
Fuentes oficiales dejaron entrever que las dimensiones edilicias del palacio podrían verse desbordadas por el “pogo más grande del mundo” trasladado a las calles del centro porteño. Como alternativa, desde el Poder Ejecutivo sugieren que la opción más sensata y segura sería organizar el homenaje masivo en un estadio de fútbol, capaz de albergar de forma controlada a la multitud que se espera.
Mientras se aguarda una resolución formal del Ministerio de Seguridad, la familia del artista comunicó a través de sus redes que la primera despedida se realizará de forma estrictamente íntima y que próximamente confirmarán las coordenadas del funeral público, respetando los tiempos de un país que ya empezó a movilizarse con vigilias y homenajes espontáneos en diversas provincias.


















