Con un extenso discurso dirigido en mayor parte a cuestionar la “herencia” del Gobierno de María Eugenia Vidal.

El mandatario provincial habló durante una hora y media ante la Asamblea Legislativa y utilizó la mayor parte del tiempo para cuestionar a su antecesora por el “estado de abandono” de la Provincia al momento de su asunción, al tiempo que brindó un repaso sobre las primeras medidas lanzadas en sus 82 días de gestión. No obstante, no anunció el envío de proyectos de ley por parte del Ejecutivo ni se refirió a medidas futuras.

En este escenario, Kicillof realizó un fuerte reclamo por el reparto de fondos federales, y apuntó contra el gobierno porteño de Horacio Rodríguez Larreta, al señalar que “hay plazas colgando de las paredes de un lado (de la avenida General Paz) y camino de tierra y faltan cloacas del otro”.  

El gobernador indicó que el año pasado los 135 municipios bonaerenses ejecutaron en conjunto “alrededor de $ 380 mil millones”. Y lo comparó con que el presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires “fue de $ 350 mil millones para 2,8 millones de habitantes”. En ese marco, se preguntó ¿qué podemos hacer desde la Provincia para que se termine esta situación de inequidad que hace que nosotros no podamos terminar de atender las necesidades mínimas e indispensables?

Kicillof, quien mantuvo varios encuentros con el Presidente Alberto Fernández para negociar un nuevo esquema de reparto de fondos federales, reclamó entonces “ser solidarios y equitativos”. “Sabemos cuál es la situación y no estamos contra ninguna jurisdicción ni queremos pelearnos con nadie: queremos atender los problemas de la Provincia”, cerró.

Críticas y repaso de gestión

En el inicio de su discurso Kicillof pidió a la Legislatura “empezar a reparar ese estado de abandono, empezar a recuperar lo que se ha perdido, empezar a trabajar inmediatamente para revertir esa situación que no se la merecen los bonaerenses”.

No fue casual: el mandatario dedicó más de la mitad de su alocución a repasar el estado de la Provincia al momento de su asunción. Y si bien reconoció que “hay hechos estructurales que no se le pueden atribuir al gobierno saliente”, aseguró que en la gestión de María Eugenia Vidal “no se ha mejorado nada, se ha empeorado”.

En ese punto, puntualizó en varias oportunidades sobre el endeudamiento, la suba de las tarifas y la política salarial de su antecesora, y habló, parafraseando a Alberto Fernández, de “tierra arrasada”. “Cuando Alberto decía (en su discurso de este domingo) nunca más al neoliberalismo, desde la provincia lo decimos dos veces más fuerte porque la Provincia es víctima preferencial”.

Kicillof aseguró que durante el macrismo se aplicó “una política económica de salarios bajos, tasas altas, apertura de las importaciones, desregulación de los mercados y ajuste monetario y fiscal”. Y aseguró que “eso tuvo un correlato y un acompañamiento en la provincia”, donde señaló que “hubo un ajuste muy fuerte del presupuesto”.

Respecto de las finanzas provinciales, acusó a Vidal de “pisar la caja” en las últimas semanas de gestión, una estrategia para “demorar pagos” que redundó, según denunció, en una deuda de $ 76 mil millones en áreas clave. En cuanto a la deuda, reiteró que “los vencimientos de deuda de este año son $ 220 mil millones”, y sostuvo que el gobierno anterior “cambió la composición de la deuda: antes era 57% en dólares, ahora es 83% en dólares. O sea, se dolarizó la deuda”.

En este punto, reiteró que la estrategia bonaerense para enfrentar la negociación con los acreedores “está coordinada con la nacional, porque el problema de la deuda del Gobierno nacional, cuando encuentre una solución, va a ser una salida para la provincia”. Y señaló que “estamos juntos con (el presidente) Alberto (Fernández), con (el ministro de Economía, Martín) Guzmán, trabajando para salir de una situación dramática”.

Sobre la negociación fallida para postergar el pago del BP21 por 250 millones de dólares, el mandatario indicó que la estrategia “fue ponernos en comunicación con más de 200 tenedores y explicarles la situación”. E indicó que “más del 50% aceptaron la propuesta, y un fondo tomó el liderazgo con el 25% y la bloqueó, porque no quisieron colaborar, o porque están jugando en varias canchas”.

Brotes verdes y elogios a Nación

Kicillof hizo varias referencias al discurso que este domingo brindó el Presidente Alberto Fernández, durante la ceremonia de apertura de sesiones del Congreso. En ese marco, destacó las políticas económicas nacionales y sostuvo que, junto a medidas que se tomaron desde la Provincia, se evidenciaron en un repunte de la actividad turística este verano, con un “récord histórico de visitantes durante febrero” en los destinos provincial.

Para el mandatario, la principal razón de este cambio “es que dejó de subir la tarifa de luz y gas; se dejó de subir (porque fue una decisión del Gobierno provincial), el peaje; se dejó de subir (porque fue una decisión del Gobierno nacional), la nafta. Eso dio más certidumbre y aumentó la demanda.

Ante esto, aseguró que “la teoría del derrame estaba al revés, el derrame es de abajo para arriba. Si nosotros mejoramos el nivel de compra le mejoramos la vida a la gente, le permitimos vivir, tener dignidad, va a consumir, va a comprar, y eso va a generar demanda,  esto va a generar producción y eso va a generar trabajo”.

Provincia petrolera

Durante su discurso, el Gobernador no hizo pedidos explícitos a los legisladores sobre el tratamiento de leyes ni se refirió al Presupuesto 2020 o nuevos pedidos de endeudamiento. Tampoco se refirió a la situación de la seguridad ni adelantó anuncios.

Sí indicó, en el tramo final de su presentación, que solicitó a varias provincias “que consideren la posibilidad de convertir a Buenos Aires también en una provincia petrolera”. En ese marco, argumentó que “el petróleo crudo se produce en 10 provincias de la Argentina, pero el 80% del petróleo que se produce destila en Buenos Aires”.

Finalmente, indicó que “hay deficiencias en la logística, tenemos que rediscutir en la cuestión de los puertos. Se ha hecho poco y nada. Están desintegrados, están desarticulados. No hay una política genuina de puerto desde el Gobierno de la provincia”.

“Se han dicho barbaridades, que la provincia es inviable, demasiado extensa, que hay que dividirla. Yo quiero decir que este es un buen año para que dejemos en claro que no solo es viable, sino que es potente y poderosa y no la van a dividir, no la van a cortar, no la van a achicar”, cerró. (DIB)

¿Qué te pareció la noticia?

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí