Un reciente informe del Observatorio de la Cadena Láctea detalla una contracción significativa en la demanda de productos lácteos en el mercado interno, impulsada por el contexto macroeconómico actual.
En abril, el volumen de ventas de leche líquida registró un retroceso intermensual del 5,8%, mientras que la categoría global de lácteos se contrajo un 4,7%. Las estadísticas del primer cuatrimestre revelan que el consumo global cayó un 2,1%, afectando severamente a categorías como los yogures y la leche en polvo entera y descremada, cuya demanda disminuyó un 26,7%. Esta tendencia refleja un fuerte ajuste en los presupuestos familiares y una marcada preferencia por segundas y terceras marcas.



















