El salto del 23% en el precio de los combustibles es el tema central de la economía argentina en esta semana de abril de 2026. Con el litro de nafta súper rompiendo la barrera de los $2.000, llenar un tanque promedio ya supera los $100.000, un golpe directo al bolsillo que se explica por una combinación de factores externos e internos.
Aquí tienes los puntos clave para entender por qué se dio este aumento:
1. El factor geopolítico: La guerra en Medio Oriente
El motor principal del aumento es la escalada del conflicto bélico en Irán.
- Tensión en el Estrecho de Ormuz: Esta zona es vital para el tránsito de energía global. Cualquier amenaza de cierre o interrupción en este corredor dispara el precio del petróleo Brent (la referencia para Argentina).
- Volatilidad del crudo: El barril acumuló un alza superior al 30% en el último mes, lo que presiona a las petroleras locales a actualizar sus pizarras para no quedar desfasadas respecto al mercado internacional.
2. El factor local: “Micropricing” y paridad de importación
A diferencia de otros momentos, las petroleras están aplicando estrategias más dinámicas:
- Estrategia de YPF: La petrolera estatal, que controla el 60% del mercado, lideró el ajuste para administrar el impacto de la suba del crudo. Esto arrastró al resto de las compañías (Shell, Axion y Puma), que en muchos casos ajustaron por encima del 23%.
- Cierre de brecha: Existe una política de alinear el precio local con el internacional (export parity) para asegurar la inversión en Vaca Muerta y el abastecimiento, evitando que el combustible “barato” se fugue por las fronteras.
3. Postergación de impuestos
Un dato relevante es que el Gobierno decidió postergar hasta mayo la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL).
- El motivo: Intentar que el impacto en la inflación de abril no sea aún más agresivo, dado que se espera un índice cercano al 3% para marzo. Sin esta postergación, el aumento del 23% podría haber sido incluso mayor.

















