Aquí tenés la noticia redactada con otras palabras y un enfoque informativo:
Un conductor que ya tenía el registro de conducir retenido por haber dado positivo en un test de alcoholemia previo volvió a ser sorprendido manejando bajo los efectos del alcohol en la provincia de San Juan. A raíz de su reincidencia, ahora enfrenta una sanción económica que supera los dos millones de pesos.
El infractor fue interceptado durante un control vial de rutina realizado por la Policía de San Juan. Al momento de solicitarle la documentación, los efectivos constataron que el hombre no poseía su licencia física debido a una inhabilitación anterior. Al someterlo nuevamente al test con el alcoholímetro, el dispositivo arrojó un resultado de 1,4 gramos de alcohol por litro de sangre, un valor que triplica el límite que estuvo vigente y que viola la normativa actual.
Debido a la gravedad de la falta y a su condición de reincidente, el vehículo fue inmediatamente radiado de la circulación y trasladado al depósito policial. El caso quedó en manos del Juzgado de Faltas de turno, el cual estipuló que, además de la prolongación del tiempo de inhabilitación para conducir, el imputado deberá abonar una multa millonaria calculada en base al valor de las Unidades Fijas (UF) que rigen para este tipo de infracciones gravísimas.




















