El último informe del Registro Nacional de Femicidios de la Corte Suprema de Justicia revela que, si bien el territorio bonaerense registra una disminución interanual de casos, sigue liderando las cifras absolutas del país. El preocupante dato del subregistro en las denuncias previas.

En las vísperas de una nueva jornada de visibilización y reclamo, los datos duros vuelven a poner el foco sobre la manifestación más extrema de la violencia de género. El reciente balance del Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina (RNFJA), elaborado por la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema, arrojó que durante el último período anual se registraron 200 víctimas directas de femicidio a nivel nacional. Esto equivale a un promedio de una víctima cada 44 horas.

La cifra global representa una reducción del 12,3% respecto al año anterior (cuando se habían contabilizado 228 casos) y se posiciona como el piso más bajo de la serie estadística desde 2017. Sin embargo, la distribución geográfica interna vuelve a encender las alarmas en el principal distrito del país.

El panorama en territorio bonaerense

La provincia de Buenos Aires se mantiene a la cabeza en términos absolutos, concentrando el 39% del total de los hechos del país. A pesar de esta marcada centralidad debido a su densidad demográfica, los organismos de derechos humanos y observatorios destacan que el territorio bonaerense fue el que mostró la mayor baja interanual (aportando 20 de los 28 femicidios menos que se registraron a nivel federal).

Especialistas de la Alianza de Abogadas por los Derechos Humanos (ELA) vinculan este descenso focalizado con la persistencia de las redes de asistencia territorial y el sostenimiento de políticas locales de abordaje intersectorial en los municipios de la provincia.

Con estas variaciones, la tasa de la provincia de Buenos Aires se ubicó en 0,88 víctimas directas cada 100.000 mujeres, quedando muy cerca de la media nacional (0,85) y lejos de las tasas más altas reportadas en jurisdicciones como Chaco, Misiones y Neuquén.

Las variables del peligro: el hogar como el lugar más inseguro

El desglose de las causas judiciales iniciadas en la provincia y el país permite trazar patrones de conducta muy claros respecto a cómo y dónde se ejerce la violencia letal:

  • Vínculo preexistente: El entorno cercano sigue siendo el principal factor de riesgo. En el plano nacional, solo el 7% de los agresores eran desconocidos para las víctimas; la inmensa mayoría de los crímenes fueron cometidos por parejas o exparejas.
  • La escena del crimen: El hogar continúa siendo el espacio más peligroso. El 78% de las víctimas fueron atacadas en viviendas, principalmente en los domicilios que compartían con el agresor o en sus casas particulares, mientras que la vía pública representó el 15,5% de los casos.
  • Mecanismos empleados: El uso de la fuerza física lideró los métodos (28%), seguido de cerca por la utilización de armas blancas (25%) y armas de fuego (24%).
  • Días y horarios: Los fines de semana concentraron los picos de letalidad: el 18% ocurrió los domingos y el 16% los sábados, manifestándose mayoritariamente durante las horas de la noche y la madrugada.

La cifra invisible: el peso del silencio y las fallas del sistema

Uno de los datos más alarmantes y que mayor eco genera en las demandas de las organizaciones civiles locales es el subregistro de la violencia previa y la brecha en el acceso a la justicia.

Del total de víctimas directas analizadas por la Corte Suprema, entre el 73% y el 87% de las mujeres asesinadas nunca habían llegado a denunciar a su agresor de forma penal.

Esto significa que la violencia más extrema sigue ocurriendo de forma aislada y fuera del radar de los dispositivos de control del Estado. Por otra parte, en aquellos casos donde sí existían antecedentes asentados (al menos 101 vínculos), en apenas 15 de ellos se habían dictado medidas de protección o restrictivas eficientes al momento del crimen, exponiendo las severas fallas de seguimiento que aún persisten en las estructuras judiciales y de seguridad locales.

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