El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, avanza en la preparación de su exposición ante el Senado en medio de la polémica por su situación patrimonial. Aunque el presidente Javier Milei mantiene su respaldo público, dentro de la Casa Rosada reconocen que el tema ya provocó un fuerte desgaste político y condiciona parte de la agenda oficial.
Fuentes del oficialismo aseguran que Adorni no analiza renunciar y que continúa ejerciendo sus funciones con normalidad. Sin embargo, distintos sectores del Gobierno admiten que la controversia mantiene encendidas las alarmas y obliga a evaluar escenarios alternativos frente a una eventual profundización de la crisis.
En las últimas horas, el oficialismo logró postergar una sesión clave en el Senado, lo que permitió ganar tiempo antes de que avance un pedido de interpelación impulsado por la oposición. De acuerdo con el cronograma previsto, el funcionario podría presentarse ante la Cámara alta el próximo 2 de julio para responder preguntas vinculadas a su patrimonio, sus declaraciones juradas y las explicaciones que brindó públicamente sobre el origen de sus fondos.
La situación generó tensiones dentro del Gobierno, donde algunos dirigentes consideran que el caso comenzó a afectar la capacidad del Ejecutivo para impulsar reformas y recuperar la iniciativa política. A pesar de ello, el Presidente ratificó su apoyo a Adorni y, por el momento, no contempla desplazarlo de su cargo.
Mientras tanto, la oposición continúa presionando para que el jefe de Gabinete dé explicaciones ante el Congreso y avance el debate sobre su continuidad. El caso se convirtió en uno de los principales focos de conflicto político para la administración nacional en las últimas semanas.



















